Perspectivas económicas para 2018

El panorama para este nuevo año que comienza no se ve muy alentador, sin embargo, tampoco estamos determinados a que sea un año catastrófico, ni para las instituciones empresariales ni para los emprendedores sonorenses o de cualquier estado; existen muchos indicadores de que la economía mexicana seguirá avanzando, lentamente, pero avanzando. Las reformas estructurales que se hicieron comenzarán a dar frutos y afianzarse a mediados de este año, el peso ha resistido las embestidas y ha demostrado fortaleza y no parece que vaya a cambiar mucho en lo que viene de este año. La inflación creciente ha sido más un producto de la indisciplina monetaria del gobierno y aunque ha rebasado el 3 por ciento estimado, la tendencia es a contenerse en ese nivel.
Tenemos un marco de nuevas reformas estructurales que aún no han terminado de implementarse y la calidad de esas reformas va a depender de los cambios estructurales que produzcan, las reformas tienen que convertirse en beneficios reales que lleguen al bolsillo y la percepción de la gente.
Es mucho lo que dependemos de nuestro vecino del norte, aún estamos en la incertidumbre de la negociación del Tratado de Libre Comercio y seguimos siendo el villano preferido del presidente Trump, además, su reforma fiscal, causará desinversión en México y probablemente afectará la capacidad productiva del país.
Así que podemos esperar una economía que no genere mayores avances, pero tampoco retrocesos importantes, todo va a depender de que las reformas sean operadas y reglamentadas de acuerdo con las necesidades reales del momento.
Sabemos que el ciclo político provocará la tradicional desaceleración de la economía en el primer año del nuevo gobierno, pero las predicciones apuntan a un crecimiento futuro de hasta un 3 por ciento siempre y cuando el resultado de la contienda electoral no termine con un régimen que tenga una política antimercados y que trate de dar marcha atrás en las reformas estructurales logradas.
Será este 2018 un año para jugar conservadoramente, aprovechar oportunidades porque habrá muchas, apostar por el crecimiento a futuro de los programas para emprendedores y consolidarnos como empresarios mexicanos exitosos, aumentar nuestra inversión en recursos humanos, capacitación y entrenamiento, mantener el timón firme en el control de los gastos y prepararnos para un año con muchas influencias que vendrán de acontecimientos de la política nacional e internacional que influirán tanto positiva como negativamente en el entorno económico y empresarial.