Opinión Tratado de Libre Comercio

En estos momentos, los tres países que integran el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, se encuentran en las negociaciones preliminares que revisarán este tratado, a instancias del gobierno de Trump, que desde su campaña, ha insistido en que USA es la parte perdedora en esa asociación.

Nuestro país ha sido acusado de ser la parte más beneficiada y por así decirlo, culpable del déficit en el balance de exportaciones para Estados Unidos, y nos han acusado de ser uno de los principales causantes de fuga de puestos de empleo desde los USA a México.

Este es un criterio muy simplista y poco inteligente de juzgar los beneficios del tratado, las economías de los tres países han crecido enormemente desde que este tratado comenzó a funcionar y han creado una dinámica que ha convertido a Norteamérica en uno de los principales motores económicos del mundo, pero sobre todo, le ha permitido a las empresas norteamericanas, sobrevivir en un mundo cada vez más globalizado, compitiendo con los demás países de Europa y Asia, al tener muchas ventajas para las empresas americanas, sobre todo manufactureras, que podían contar con mano de obra más barata, nuevos mercados en expansión y áreas de oportunidades que antes les estaban cerradas.

Son cientos de compañías norteamericanas que han generado riqueza nueva en Canadá y en USA y que regresan esas utilidades a su país de origen, son miles de agricultores que tienen un mercado ávido de sus granos en México y que de no contar con este mercado estarían en una situación crítica.

No debemos tener miedo a negociar ese tratado, hay muchos puntos donde podemos tener ventajas, no se trata de ganarle a los Estado Unidos, sino de mantener un criterio de ganar, ganar en la negociación, ningún país en estos tiempos puede ser independiente económicamente, somos economías amarradas unas a las otras y necesitamos más apertura y no menos, tenemos que ir por una visión de largo plazo que tienda a crear una dinámica más libre, con menos impuestos, menos aranceles y menos intervención del gobierno en la economía.

Recordemos que Trump no siempre estará ahí, que los intereses de las compañías manufactureras y comerciales están de nuestro lado y que nuestro país debe de luchar por mantener su crecimiento económico apoyándose en estas libertades de comercio, pero no debemos olvidar que, aunque geográficamente estamos atados a nuestros vecinos, hay todo un mundo afuera por conquistar. Tenemos todo lo necesario para ser líderes en Centro y Sudamérica, estamos en el pacífico, enfrente de los gigantes de Asia con los que también tenemos que realizar tratados de comercio agresivos y novedosos, tenemos que aprovechar esta despertada que nos está dando Trump para renovar nuestros puertos de altura del Pacifico y crear la infraestructura portuaria más moderna de América para generar flujo a miles y miles de mercancías en ambas direcciones.

Estoy seguro, de que nuestro país sabrá negociar con tino y sabiduría las condiciones que hagan que del nuevo TLC, surja una economía más sana y poderosa para nuestro país y conveniente para nuestros socios comerciales.